La profesora Otilia Cota de Güereña fue una destacada educadora sudcaliforniana que dedicó su vida a la enseñanza y a la formación de generaciones de estudiantes en San José del Cabo y sus alrededores. Con una profunda vocación pedagógica, formó parte de la primera generación de maestras del Territorio Sur de Baja California, contribuyendo activamente al desarrollo educativo de la región en una época en la que la instrucción formal apenas comenzaba a consolidarse. Su vida estuvo guiada por el amor a la enseñanza, la generosidad hacia su comunidad y el compromiso con el progreso social a través de la educación.
Infancia y formación.
Otilia Cota Romero nació en San José del Cabo el 2 de agosto de 1897, hija de don Fabián Cota Tamayo y doña María Romero de Tamayo, integrantes de una familia respetada y profundamente arraigada en la región. Sus abuelos paternos fueron José Guadalupe Cota y María Tamayo de Cota, quienes también pertenecían a una generación comprometida con el trabajo y la educación.
Creció en un hogar numeroso, junto a sus nueve hermanos: Fabián, Marcos, Astolfo, Victoria, Rosario, Fernando, Octavio, María Emilia y Guadalupe Cota Romero. Desde temprana edad demostró una inclinación natural hacia el aprendizaje y la enseñanza, cualidades que la llevarían a formarse como maestra normalista.
El 30 de julio de 1919, quedó documentado oficialmente que Otilia Cota había sido habilitada como maestra, tras asistir a los Cursos Auxiliares para Maestros, donde presentó exámenes en materias como lengua nacional, aritmética, geometría, pedagogía, ciencias físicas, historia, geografía y civismo. Estos estudios sentaron las bases de su carrera magisterial, caracterizada por el esfuerzo constante, la disciplina y la dedicación al conocimiento.
Trayectoria pública y profesional.
Su labor docente comenzó en 1923, cuando fue designada maestra y directora de la Escuela Mixta Número 30 del poblado de La Playa. Desde ese primer cargo mostró liderazgo, organización y un fuerte sentido de responsabilidad social. Un año después, en 1924, fue asignada como ayudante de maestra en la Escuela Primaria Federal Número 3 de San José del Cabo, institución que más tarde sería conocida como Gregorio Cruz y Rodríguez.
Durante los años siguientes, de 1924 a 1928, fue ratificada como Maestra Ayudante número 6 y número 4 del Grupo Superior en la misma escuela, consolidando así su trayectoria dentro del sistema educativo federal. Su desempeño fue reconocido por la Secretaría de Educación Pública (SEP), lo que le permitió seguir escalando en el magisterio y desempeñar funciones cada vez más relevantes.
En la década de 1940, prestó sus servicios en distintas comunidades rurales, entre ellas Las Ánimas y la Escuela Primaria Vicente V. Ibarra, donde llevó educación a zonas apartadas y con escasos recursos. Su vocación no se limitaba a cumplir con su horario, sino que abarcaba un genuino interés por mejorar las condiciones de aprendizaje y por motivar a los niños y jóvenes a continuar sus estudios.
Posteriormente, entre 1957 y 1960, continuó trabajando en el sistema educativo como Ayudante “B” de Taller de Primaria y Profesora “A” de Enseñanza Adjunta en Secundarias Foráneas, ambas en San José del Cabo. A lo largo de estas décadas, su nombre se convirtió en sinónimo de compromiso, disciplina y respeto en el ámbito educativo sudcaliforniano.
Labor social y comunitaria.
La profesora Otilia Cota de Güereña no solo se destacó como educadora, sino también como una mujer de gran sensibilidad social. En 1926, recibió un certificado de la Misión Cultural, dependiente de la Secretaría de Educación Pública, por haber concluido con éxito los Cursos de Invierno impartidos entre 1925 y 1926 en la ciudad de La Paz. Este reconocimiento simbolizaba su esfuerzo por mantenerse actualizada y por mejorar continuamente su práctica docente.
Más allá de su trabajo formal, dedicó parte de su vida a enseñar de manera voluntaria, con el propósito de que la Secretaría de Educación Pública autorizara oficialmente la operación de la Escuela Secundaria “Antonio Mijares”, un esfuerzo que reflejó su compromiso con la educación media en San José del Cabo.
Tras el fallecimiento de su esposo, don Manuel Güereña y Villaescusa, y aun en vida de él, la profesora abrió las puertas de su hogar para albergar a jóvenes y adolescentes provenientes de Cabo San Lucas, ranchos y poblados vecinos, brindándoles hospedaje y alimentación mientras cursaba sus estudios en la escuela secundaria del pueblo. Este gesto humanitario fue un claro ejemplo de su sentido de solidaridad y de su fe en la educación como herramienta de transformación social.
Legado y últimos años.
La profesora Otilia Cota de Güereña dedicó más de cuatro décadas de su vida al magisterio, convirtiéndose en una figura fundamental en la historia educativa de Baja California Sur. Fue esposa de don Manuel Güereña y Villaescusa, con quien compartió un matrimonio sólido y amoroso, y madre de tres hijos: Héctor, César y Othón Güereña Cota, quienes heredaron de ella el ejemplo de responsabilidad y entrega.
En sus últimos años se trasladó a la ciudad de Guadalajara, Jalisco, donde continuó rodeada del cariño de su familia. Falleció el 13 de julio de 1973, víctima de un infarto cardíaco. Sus restos fueron trasladados a San José del Cabo, descansando en el Panteón Municipal junto a los de su esposo, en una tumba que simboliza la unión y el amor que los acompañó en vida.
Su legado permanece vivo entre las generaciones que formó y las familias que recibieron su apoyo. La comunidad josefina la recuerda como una mujer ejemplar, culta, generosa y profundamente comprometida con la educación y el bienestar de los suyos.
