Breve descripción.

Jean-Baptiste Chappe D’Auteroche fue un abad, astrónomo y explorador francés, reconocido por su brillantez científica y su dedicación a la observación astronómica. Su vida se caracterizó por la pasión por la ciencia, la meticulosidad en sus estudios y el coraje de enfrentar condiciones extremas para expandir el conocimiento de su tiempo.

Infancia y formación.

Nació el 23 de marzo de 1722 en Mauriac, Cantal, Francia. Desde temprana edad destacó en matemáticas, astronomía y dibujo, habilidades que perfeccionó en la Universidad Jesuítica de su localidad natal y, posteriormente, en el College Louis-le-Grand de París. Aunque recibió las órdenes sacerdotales franciscanas, su vocación se volcó al estudio científico, anteponiendo siempre el título de abad en sus trabajos.

Trayectoria científica.

Su talento le permitió trabajar en la elaboración de planos de palacios reales de París y, en 1759, ingresar a la Academia Real de Ciencias de París. Entre 1761 y 1768 publicó su obra en tres volúmenes sobre sus observaciones del tránsito de Venus en Siberia. Su prestigio lo llevó a ser seleccionado para liderar la expedición internacional al sur de la Península de Baja California para observar nuevamente el tránsito de Venus frente al sol en 1769.

En esta expedición, contó con el apoyo del dibujante Alexandre-Jean Noel, el ingeniero y geógrafo Jean Pauly, y del relojero M. Dubois, además de protección logística por parte de los tenientes de la marina española Vicente de Doz y Salvador de Medina. Tras arribar a San José del Cabo, estableció su laboratorio en la casa cural para realizar las observaciones y cálculos astronómicos necesarios para medir la distancia al sol y el semidiámetro de la Tierra.

Labor social y legado.

Aunque su misión científica se vio truncada por la epidemia de tifo que azotaba la región, su trabajo dejó un impacto duradero. Los registros de la expedición, publicados en Francia con el título “A Paris: Voyage to California observe the transit of Venus”, documentan su contribución a la astronomía mundial. Además, gracias al pintor Alexandre-Jean Noel, se preservaron las imágenes más antiguas del sur de la península, incluyendo la misión de San José del Cabo y la memoria de su propio entierro, obra que se conserva en el Museo del Louvre. Su legado combina ciencia, arte y exploración, y su vida sigue siendo testimonio del rigor y la pasión científica.

Últimos años.

Jean Chappe-Baptiste D’Auteroche falleció el 1 de agosto de 1769 en San José del Cabo, a los 47 años, debido a la epidemia de tifo. Fue enterrado con el hábito franciscano en el Panteón Municipal de la localidad, cumpliendo su deseo de reposar junto a la tierra que fue testigo de su última gran expedición científica.